La Descolonización como un desafio teológico
Resumen del Episodio 91: La descolonización como un desafío teológico
En el episodio 91 de Trayendo el Cielo a la Tierra, el Padre Luis Barrios, junto a Amarilis Guzmán, aborda un tema que invita a mirar más allá de las interpretaciones tradicionales de la fe cristiana: la descolonización como un desafío teológico. A través de una conversación que relaciona la historia de Puerto Rico, las enseñanzas de Jesús y la responsabilidad profética de la Iglesia, ambos reflexionan sobre la necesidad de reconocer y cuestionar las estructuras de dominación que afectan la dignidad, la libertad y la conciencia de los pueblos.
La conversación parte de una premisa fundamental: la fe cristiana no puede permanecer desconectada de la realidad social, política, económica y cultural en la que vivimos. Si creemos en un Dios de libertad y justicia, nuestras acciones también deben reflejar ese compromiso.
Romper con las teologías coloniales: aprender a desaprender
El primer planteamiento del episodio es la necesidad de reconocer cómo la mentalidad colonial puede influir incluso en nuestra manera de interpretar la fe. El Padre Luis Barrios invita a cuestionar aquellas ideas que llevan a los pueblos a sentirse incapaces de construir su propio futuro, a menospreciar su historia o a considerar inevitable su dependencia de poderes externos.
Desde esta perspectiva, se examina la historia colonial de Puerto Rico, particularmente la invasión estadounidense de 1898 y las consecuencias que todavía tienen las estructuras de dominación sobre la vida del país.
El Padre Luis plantea una pregunta fundamental: ¿qué significa proclamar al Dios de la libertad en una sociedad cuya soberanía permanece limitada por poderes externos?
Para desarrollar esta reflexión, recurre al pasaje de Isaías 58:6-12, donde se establece que el verdadero culto agradable a Dios consiste en romper las cadenas de la injusticia, liberar a los oprimidos, compartir el pan con quienes tienen hambre y atender las necesidades de quienes sufren.
El mensaje es claro: la espiritualidad no puede limitarse a las palabras, las oraciones o las ceremonias religiosas. También debe manifestarse en el compromiso con la justicia y la transformación de las condiciones que producen sufrimiento.
Desmantelar las estructuras de opresión: recuperar las dimensiones sociales del Evangelio
En el segundo segmento, la conversación profundiza en las estructuras que reproducen la desigualdad y la opresión. Se mencionan el racismo, el capitalismo salvaje, el patriarcado, el colonialismo y el heterosexismo como realidades que deben ser examinadas desde una perspectiva ética y teológica.
Uno de los argumentos centrales del Padre Luis es que el Evangelio no puede reducirse a una experiencia espiritual individual, desconectada de las circunstancias históricas en las que vivió Jesús.
Jesús nació y desarrolló su ministerio en una Palestina sometida al Imperio romano. Su mensaje y sus parábolas deben comprenderse teniendo en cuenta las dimensiones políticas, económicas, sociales, culturales y religiosas de aquella sociedad.
El episodio destaca que Jesús confrontó distintas formas de dominación: el poder político de Roma, las cargas económicas impuestas al pueblo y determinadas interpretaciones religiosas que contribuían a mantener situaciones de opresión.
Por eso, el Padre Luis cuestiona la tendencia de algunas iglesias a despolitizar el Evangelio, eliminando sus implicaciones sociales y económicas para convertir la fe en una experiencia exclusivamente individual.
La reflexión se relaciona con las palabras de Jesús en Lucas 4:18, cuando anuncia su misión de llevar buenas noticias a los pobres, proclamar libertad a los cautivos y poner en libertad a los oprimidos.
Desde esta perspectiva, la liberación que anuncia Jesús no puede entenderse como algo exclusivamente espiritual. Es una liberación integral que también tiene consecuencias en la vida comunitaria y en las condiciones concretas de las personas.
Desalambrar nuestras conciencias: superar la dependencia y recuperar la dignidad
El tercer segmento aborda una dimensión especialmente profunda de la colonización: aquella que se instala en la conciencia de las personas y condiciona su manera de pensar.
El Padre Luis explica que una sociedad colonizada puede llegar a menospreciar su propia cultura, desconfiar de sus capacidades colectivas y asumir que su futuro siempre dependerá de las decisiones de otros.
Esta mentalidad también puede reproducirse dentro de las iglesias, cuando las comunidades consideran que no tienen capacidad para desarrollar sus propios proyectos y dependen constantemente de otras estructuras para resolver sus necesidades.
En este contexto, se destaca la importancia de recuperar la autoestima colectiva, la memoria histórica y la confianza en las capacidades de los pueblos.
El Padre Luis comparte incluso una experiencia relacionada con su tesis doctoral de 1983 sobre la descolonización psicológica y menciona la obra Los condenados de la tierra, de Frantz Fanon, para reflexionar sobre cómo las personas oprimidas pueden llegar a interiorizar y justificar los mensajes de quienes las oprimen.
La reflexión también invita a las comunidades de fe a abandonar el pesimismo y desarrollar una mentalidad de posibilidades. La oración es una herramienta fundamental para fortalecer la esperanza, pero debe ir acompañada de trabajo, organización y participación.
En este sentido, se destaca la importancia de que la Iglesia salga de sus cuatro paredes y se involucre activamente en las comunidades, promoviendo iniciativas que fortalezcan la autonomía, la solidaridad y el bienestar colectivo.
El pasaje de Juan 8:32, «Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres», sirve como punto de partida para reflexionar sobre una libertad que también requiere examinar las ideas y dependencias que limitan nuestra conciencia.
Entrar por la salida: una Iglesia comprometida con la libertad y la justicia
En el último segmento, el Padre Luis Barrios y Marilis Guzmán profundizan en la responsabilidad de la Iglesia frente a la realidad colonial de Puerto Rico.
La conversación plantea que la descolonización no debe considerarse exclusivamente un asunto político o económico. También constituye una exigencia ética y teológica que obliga a las comunidades cristianas a examinar sus propias estructuras, prácticas y formas de interpretar el Evangelio.
Se reconoce que las personas cristianas pueden tener distintas propuestas sobre el futuro político de Puerto Rico, pero se insiste en que cualquier proyecto social debe evaluarse desde criterios como la libertad, la participación democrática, la dignidad humana y el bienestar de las comunidades históricamente marginadas.
También se cuestiona el silencio de determinados sectores religiosos ante las estructuras de dominación y las injusticias que afectan a los pueblos. Como parte de esta reflexión, se aborda la contradicción que supone proclamar a Jesús y, al mismo tiempo, respaldar proyectos de opresión y violencia.
La conversación hace referencia a Jesús como palestino y a la necesidad de examinar las interpretaciones teológicas que pueden utilizarse para justificar realidades de dominación.
El planteamiento central es que la Iglesia no puede convertirse en parte del problema. Su misión debe estar vinculada a los procesos de liberación, justicia y transformación social.
Una fe que no se queda en las palabras, sino que se convierte en acción
A lo largo del episodio, el Padre Luis Barrios retoma una idea que conecta todas las reflexiones: no podemos proclamar al Dios de la libertad mientras permanecemos indiferentes ante las estructuras que limitan la libertad y la dignidad de las personas.
El llamado profético que surge de esta conversación puede resumirse en cuatro acciones: desaprender la sumisión, desmantelar las injusticias, desalambrar nuestras conciencias y construir nuevas formas de convivencia basadas en la dignidad humana.
Isaías 58 recuerda que el verdadero culto a Dios implica romper las cadenas de la opresión y atender las necesidades de quienes sufren. Por eso, una Iglesia comprometida con el Evangelio debe atreverse a identificar las injusticias, denunciarlas y trabajar para transformarlas.
La invitación final es a dejar de esperar que los problemas se resuelvan por sí solos y comenzar a construir, desde nuestras comunidades y nuestras acciones cotidianas, una sociedad más justa y libre.
Porque, como nos recuerda la esencia de este programa, no se trata de desconectarnos de la realidad esperando llegar al cielo, sino de trabajar para traer el cielo a la tierra.
Te invitamos a escuchar completo el episodio 91 de Trayendo el Cielo a la Tierra, titulado «La descolonización como un desafío teológico», con el Padre Luis Barrios y Marilis Guzmán. Una conversación que nos invita a cuestionar nuestras ideas, examinar nuestra fe y reconocer que la verdadera espiritualidad también exige compromiso con la libertad, la justicia y la dignidad de nuestros pueblos.
Puedes escuchar el episodio completo en Spotify o verlo en Youtube. También puedes escuchar los capítulos anteriores en nuestra sección de podcast.


